Continuador
del primer Parque Nacional argentino, actualmente es uno de
los mejor preparados para el turismo. Entre las actividades
más destacadas se encuentran el trekking y el esquí. El cerro
Tronador, Puerto Blest, la Isla Victoria y el camino de los 7
Lagos, son sólo algunos de sus principales atractivos.
San
Carlos de Bariloche y
Villa La Angostura ofrecen varias
opciones.
Años
antes de la fundación del Parque Nacional Nahuel Huapi,
las montañas próximas a San Carlos de Bariloche ya eran
destino de esquiadores y andinistas. Ese temprano
antecedente determinó en gran parte el futuro turístico de
la región. El Club Andino Bariloche, fundado en 1931, y el
Club Andino Esloveno, fueron las instituciones pioneras en
la apertura de picadas (senderos).
Los
bosques del Parque Nacional Nahuel Huapi están dominados,
en su mayor parte, por sólo tres especies de árboles: la
lenga, el coihue y el ñire. Existen, sin embargo, reductos
donde se desarrollan otros tipos de bosques. Un caso que
merece especial atención es el interesante arrayanal de la
península de Quetrihué.
Muchas
de las travesías de trekking del Parque Nacional Nahuel
Huapi incluyen ascensiones a filos de cerros o a refugios
de alta montaña. De hecho, varios de los recorridos más
tradicionales consisten en unir distintos cordones. Las
variadas opciones que existen entre los cerros Catedral,
López y Punta Negra, son un claro ejemplo.